27/2/13

Nunca podrá hablarse de igualdad si por hacer igualdad se crea una nueva desigualdad.


Las cosas con calma se aprecian... se ven... de otra manera.... ¡Qué absurda -en la sociedad parcial receptora- polvareda ha levantado Toni Cantó, con los comentarios sobre las falsas denuncias en violencia de género! Si, absurda, porque ni todo es mentira ni exageración, ni todo verdad habiendo caído por ignorancia en error. Las reacciones “feministas” y de “personal interesado” erigidas en defensa de que la “cuestión de género” ha sido mancillada, andan en la misma exageración y torpeza que la de Cantó, poniendo al descubierto, ¿por qué no?, ingredientes partidistas y de desigualdad o de igualdad sesgada con connotaciones de intención de “voto perdido o prófugo”. Para “la calle”, han corrido las reacciones políticas, en contra del diputado por UPyD, con la misma ligereza que las torpes afirmaciones de éste, torpes en el tono y precipitación verbal que no en su filosofía perfectamente entendida en la calle incluso, podría decirse, por los propios criticantes y censores; pero, como todo, en esta sociedad de puritanos y fariseos, aquello que incomoda en la “posición política y el estatus socio-acomodado” es de facto tachado de improcedente y censurable, o por qué no despreciable, tintándolo de ataque machista, ¡fácil palabra al uso! en la desigualdad creada e institucionalizada contra “ÉL” de la igualdad de género.
Nada puede ensombrecer la verdad de que las falsas denuncias son una realidad y aunque sólo sea en un porcentaje ínfimo - “ínfimo”, que no lo es aunque sólo sea por aquello de que: “una injusticia hecha sobre un sólo ciudadano, es un atentado a toda la sociedad- consecuencia de que muchas de ellas son sometidas a sentencia de improbadas o no consideradas por falta de pruebas aunque en los procesos se haya arrollado a los acusados, inocentes, vejados y sometidos al escarnio social bajo la sombra putrefacta de la duda -demoliendo de forma inmisericorde la presunción de inocencia-.
Negar la evidencia de la existencia de las falsas denuncias en cuestiones de género, es como negar que la Tierra gira alrededor del Sol. Nunca podrá hablarse de igualdad, ni habrá igualdad, si por hacer igualdad se crea una nueva desigualdad.

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17/11/12

Régimen de visitas

A día de hoy, con las leyes vigentes en el terreno de separación o divorcio, absolutamente de espaldas a la realidad social y despreciando de forma inconsecuente e inmisericorde, amén de "irracionalmente", la concesión de la CUSTODIA COMPARTIDA a los progenitores, la violación e incumplimiento por parte de las mujeres, madres monoparentalizadas -por las leyes al uso- DEL RÉGIMEN DE VISITAS, es un hecho, una realidad más frecuente de lo que se cree. Esta situación es un atentado claro contra la libertad de los hijos y los derechos de estos. ¿Cómo puede decirse con tanta displicencia que se defiende los derechos del menor, si se les condena a la monoparentalidad impuesta de forma tan gratuita, sesgándoles por ley el derecho a padre y madre en cuanto se produce la separación de los progenitores? ¿Cómo puede verse como normal que una madre se salte a la torera el régimen de visitas y no pase nada?
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26/10/12

Un paso más hacia la Custodia Compartida.

La inconstitucionalidad del Art. 92.8 del código civil en lo referente a que "establece como preceptivo un informe "favorable" del Ministerio Fiscal para que el Juez pueda acordar la guarda y custodia compartida de un menor, cuando no existe acuerdo previo entre los progenitores", tal como lo ha declarado  el Pleno del Tribunal Constitucional en materia de separación o divorcio, supone dar potestad total al Juez sin tener que contemplar la opinión del Ministerio Fiscal, a la hora de conceder la custodia compartida a los padres, si así lo solicitan, una vez hayan decidido separarse o divorciarse.
Esto supone un paso importante en los procesos de separación o divorcio, ya que racionaliza la defensa de los derechos del menor y equilibra el camino de la equidad en tanto en cuanto ambos progenitores podrán ejercer de padres de pleno derecho, sin privilegios para ninguna parte, y lo que es más importante se defiende el derecho de los hijos a padre y madre, acabando con la injusticia de los monoparentalismos, "nada sanos", en detrimento de los derechos del menor.
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21/10/11

En el pensamiento de mucha gente de bien.

OPINIÓN. El Juez Serrano (por José Luis Manzanares)
FUENTE: http://www.republica.com 
http://www.republica.com/2011/10/20/el-juez-serrano_400193/
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3/7/11

El gobierno sigue desairando la Custodia Compartida.

Un gobierno "progresista" que lejos de mirar un presente con futuro, ningunea con desaire, cuestión tan importante y humana, además de derecho inherente a las personas, como es el establecimiento por derecho y norma de la Custodia Compartida de los hijos tras los traumáticos procesos de separación de los progenitores.
Y claro está como no puede ser de otra en el hacer en tal materia de este gobierno "progresista", pues allá donde puede "entorpecer", actúa con laxitud apabullante dando muestras de lo muy poco que le interesa y le importa el equilibrio de la familia y la defensa de los derechos de los hijos en los procesos de separación de los padres.
Así, en La Comunidad Valenciana, el gobierno central, frena el derecho  de padres e hijos a disfrutar de la Custodia Compartida, cuestión que debería ser tomada y establecida desde el gobierno central para todos los españoles.
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5/2/11

Sindrome de alienación parental.

Sindrome de alienación parental.
¿Quien se atreve, y con que ligereza, a afirmar que no se manipula a los hijos por alguno de los pogenitores, en los procesos de separación?, sólo pueden hacerlo personas que desconozcan la conflictividad de las separaciones o divorcios, o quien hable u opine de estas cuestiones desde un punto de vista y conocimiento meramente teórico, demagógico, o circunstancial. De no ser así, no cabe la afirmación categórica de que el SAP (Síndrome de alienación parental), o la manipulación de menores, o la influencia insana, o llamésele como se quiera, en los procesos de separación, no existe, o se dude de su existencia. Negar algo así es como negar la propia existencia de las personas. Nadie ignora y todo el mundo sabe, que en la ética personal y en la psique humana, hay un componente de amor-odio que domina la voluntad en situaciones en las que sintiéndose herida la persona, tira de él y lo utiliza de aquella manera que más hiere o más daña. Negar, esto, es negar, insisto, la existencia. Tales extremos y condicionantes son un caldo de cultivo, perfecto, para alimentar, el nada agradable enredo, dentro de la conflictividad de las separaciones. Y, si a ello se le añade el condicionante de intereses económicos -que priman por encima de lo puramente ético-, la mezcla explosiva está servida, ya que si, además, se cuenta con el beneplácito -a favor- de una legislación, para ella, que la erige en "progenitor absoluto", le adjudica la guarda y custodia (pasando del progenitor -padre-), y cuantos otros privilegios discriminatorios, lejos del compromiso de igualdad, incluso judiciales y penales, el manual de actuación para manipular con absoluta impunidad está servido. Por lo tanto, ¿cómo va interesar desde los componentes del "sistema" que exista el SAP?, es obvio.
Pero, que a los hijos se les manipula, y se les manipula de forma indecente por el progenitor más "rabioso", más insensato o, por qué no, más demoniaco, claro que si.

28/1/11

Custodia compartida frente a monoparentalidad orquestada.

Flaco favor sigue haciéndosele a la obstaculización o al ninguneo a que está sometida la custodia de los hijos, una vez separados los progenitores. Obstaculización y ninguneo, nada bueno, nada ético, nada racional, nada correcto, nada democrático, nada social; y, para nada entendible, que se afee de manera tan dilatada una cuestión de calado tal como lo es el de la protección real de los derechos de los hijos y de los progenitores no custodios.
Los perjuicios que ocasiona la falta de sensibilidad desde los poderes públicos hacia la vulneración de afectividad en los hijos como consecuencia de privárseles de forma absolutamente arbitraria de la presencia de uno de los progenitores; a día de hoy, aquí, en España , la figura del padre es la más castigada, dañada y en suma discriminado, por el sólo hecho de ser hombre -en un país de “igualdades”, curioso cuando menos, y patético en su aplicación-; los perjuicios, insisto, son de un calado preocupante además de inadmisibles cuando se supone que es el menor el que debe tener absoluta protección, por ser el mas débil, y por ende, lamentablemente, el más obviado. Pero, claro, uno cosa es predicar y otra dar trigo, como se dice vulgarmente. Para las “instancias oficiales de la igualdad”, el voto de colectivos “apadrinados”; que a la sazón es considerado con poder de convocatoria y de protesta -siendo esta, la protesta, molesta e incómoda en sumo grado por lo que de detracción de voto pudiera conllevar-; les induce, antes de defender intereses legítimos en igualdad -y es lo mismo un grupo político que otro en esta materia, ninguno está a la altura de las circunstancias; pero hay que evidenciar al que está en el poder en la actualidad, máxime cuando se ha erigido en escudero y estandarte de “igualdades” y en “progresista” en tales lides-, a parapetarse tras el escudo de los intereses político-electorales, provocando que esa mezcla de “sentimientos”, postergue a la oscuridad aquello que racional y legítimamente es el verdadero derecho de los perjudicados hijos y padres, centro neurálgico de los atropellos legales en el seno de las separaciones y quiebra afectiva de los progenitores.
Que lo que está legislado y lo que “defiende” el ordenamiento, dentro del marco jurídico legislativo -en lo que toca a familia, dentro de la ley de divorcio, separación, ruptura o quiebra afectiva de familia- no es ni suficiente ni se apoya en pilares de equidad y de no discriminación ecuánimes y justos, está más que claro -y eso es un escollo que merece más bien antes que tarde ser reajustado-; y, lo que llama la atención es que se dejen pasar días, meses y años, sin tan siquiera poner a punto los engranajes de materia tan seria, tan falta de atención político-social y tan necesitada de justicia, máxime cuando en juego está la indefensión y el dereho a derechos de tantos menores, y tantos adolescentes que por sus características psicológicas, negárselos, de forma arbitraria, no hace sino dañar de forma dramática, irracional e irreversible su evolución afectiva y su desarrollo natural como personas.
Que sea o no, la custodia compartida, la mejor fórmula para defender los derechos fundamentales de los hijos, o que con ligereza extrema e imprudente se dude de sus beneficios y de su efectividad, es cuestión que debatirla a estas alturas, cuando menos, habida cuenta de los años que lleva imperando como norma la custodia monoparental materna en el 99% de los casos -sin exageración, de media- , no es sino entorpecer el paso a la equidad y al derecho a derechos fundamentales de las personas.
¿Quien, a estas alturas, puede afirmar que el sistema de otorgamiento de la custodia a las madres, por sistema, en el siglo de las “igualdades” voceadas, es el que no vulnera derechos de nadie?
¿Quien puede, con absoluta razón, afirmar, que los hijos están protegidos, debidamente protegidos, en su desarrollo afectivo-emocional con la vigencia de la custodia monoparental-materna al uso?
¿Quien garantiza que los hijos gozan de sus derechos fundamentales, con la monoparentalidad materna establecida y vigente, libres de intoxicaciones afectivas y psicológicas dañinas y contravinientes a su derecho de tener padre y madre?
¿Cuántas razones, fuera hipocresías interesadas y discursos demagógicos, pueden justificar con sinceridad, que sea más conveniente la presencia, en la evolución y desarrollo de los hijos, de la figura de la madre que la del padre, y que para nada afecten a la ausencia de padre en el proceso de desarrollo educacional, formativo y afectivo; o, que no sea vital ni importante la presencia del padre en tal proceso?
Los cambios que se han producido en la sociedad, se han producido para todo y para todos; no pueden administrarse a capricho, ni seleccionar aquellos que en cada momento interesa elogiar o, silenciar, aquellos que pueden resultar incómodos. A eso, puede llamársele contravenir las leyes del progreso social; y, eso puede, muy bien, considerarse como argucia para, de forma inconsecuente,ensombrecer la grandeza de las justicias sociales, de la equidad social, cosa que parece estar devaluada por gobiernos faltos de tacto y compromiso social, atentos, más a aquello que les sirve para permanecer en sus ambiciones que calentarse la cabeza con cuestiones del populacho, que, entre otras cosas, no gozan de interés general, porque a ellos, a los poderes, no les interese darle relevancia.
¿Cómo se puede, fríamente, estar aplicando leyes que claman discriminación -por ejemplo la LIVG-?
¿Cómo se puede permanecer impertérritos frente a leyes que por las circunstancias de cambios sociales y de evolución social, no se ajustan o no cubren las expectativas para las que están hechas, por haberse quedado desfasadas, entre otras cosas, quizás, porque no se reformaron debidamente por no contemplar los inmediatos cambios en las formas de vida social que estaban y han acontecido en nuestros últimos e inmediatos tiempos?
Mientras este debate, mientras estas disensiones entre justicias, igualdades y políticas, juegan a su jugada interesada, y se visten de corto o de largo según la ceremonia social a la que asisten, los hijos -esos, tan tenidos en cuenta por los hipócritas defensores de sus derechos- se mecen en el columpio de la desesperanza y el olvido, con derechos; pero, sin derecho real a ellos; postergados, contemplan el espectáculo de su orfandad orquestada, desde el último rincón del habitáculo donde mora, para su desgracia, una sociedad que les da la espalda y consiente, por comodidad y por inercia cínica, una monoparentalidad disfrazada de defensora del débil, y depredadora inmisericorde de su derecho a los derechos más fundamentales. Derecho, a padre y madre.

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